viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidad, Año nuevo y otras hierbas

Seguro quienes me conocen bien saben que yo no creo en estas fechas debido a mi ideología filosófica-teológica (qué pretencioso sonó eso, pero bueno), pero tengo que decir que me gustan las festividades. 

Veo estas fechas mas como un pretexto para estar con la familia y amigos, que como una celebración religiosa. En el mundo en que vivimos, donde todo pasa muy rápido y la vida dura un suspiro, por cuestiones laborales, escolares y/o cualquier otra que se les ocurra, a veces no es posible el poder compartir tanto tiempo como uno quisiera con aquellos a los que aprecia, pero curiosamente en estas fechas el 99% de las personas están de vacaciones, así que hay que aprovechar ¿A quién le dan pan que llore?

No voy a ponerme a explicarles el verdadero sentido de la navidad, ni sus orígenes como festividad (para eso están los bully magnets), pero debo reconocer que en esta fecha, si bien viene cargada de mucha hipocresía en ocasiones, pasan muchas cosas que hacen que uno tenga un poco de esperanza en que la gente puede ser (o es) buena por naturaleza. No quiero descubrir el hilo negro, solo ese pequeño vestigio de decencia, hermandad y buena voluntad que a veces tenemos tan olvidado. 

No todo es bonito y es color de rosa, pareciera también que para algunos estas fechas son la oportunidad perfecta para hacerse notar, que les pongan ateción y sentirse especiales por que todos pueden darse cuenta de lo miserables que son y tenerles un poquito de lástima, pero no soy quien para ponerme a juzgar a la gente, si hay algo en lo que creo, eso es que cada uno de nosotros es responsable de todo lo que nos pasa, si te va bien es por que has luchado y te has partido el lomo por ello, si te va mal es por que no has puesto nada de tu parte y esperas que todo te sea dado en bandeja de plata.

El año que se va y el año que se viene (sin albur), es siempre algo que nos trae esperanza, si este fue un buen año el que viene debe ser por ende mucho mejor, si nos fue de la patada entonces esperamos que mejore por que ¿Qué podría ser peor que esto? Pero no veo razón para esperar a ese añorado primero de Enero para que nuestra vida cambie o tengamos una mejor suerte (y además el primero de Enero andan todos crudos, no sean tan inocentes como para creer que ese día irán al gimnasio o conseguiran un mejor trabajo) el mejor momento para iniciar con esos cambios es ahora y no hay mas que decir.
Hasta aquí las ideas al azar sobre las festividades, si no encuentran coherencia alguna en los párrafos anteriores me avisan, no por que se los quiera explicar, solo para saber.

No puedo hacer mas que desearles lo mejor, hoy y siempre, no importa mucho en lo que crean solo importa el ser felices. 

Y un año mas gracias a mis amigos, esas personas sin las que uno no tiene ni puta idea de lo que haría en esta cochina vida, tengo que darles las gracias por todo lo que de ustedes he aprendido y todo lo que me han dado sin esperar recibir a cambio mas que mi eterna gratitud.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La emoción

Cuando tenía 8 años (esa edad mágica en la que aprendemos a andar en bicicleta, a dividir, a leer de corridito, entre tantas otras cosas útiles en nuestra vida adulta) todo me sorprendía, podría decirse que era un chiquillo impresionable, demasiado diría yo, o que a veces pecaba de inocente, pero muchas cosas solían sorprenderme como ya lo dije, y era muy fácil de engañar en aquel entonces. Algo que recuerdo muy bien y que añoro en estos días es la emoción que sentía al descubrir y aprender cosas nuevas, incluso podría llamarlo excitación, que en aquel entonces carecía de libido y esa emoción era lo mas cercano que tenía, pero ultimamente parece que estoy medio estancado, y aunque sigo aprendiendo algunas cosas ya sea por la experiencia en la chamba, al leer artículos, noticias, textos técnicos, etc, esa emoción que sentía al descubrir cosas nuevas no es la misma, algo falta.