Para empezar vamos poniendonos intelectualoides. La definición de la palabra deacuerdo a la segunda acepción de rae.es dice "Comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública", hasta ahora todo bien ¿no?
El problema está cuando intentamos aplicar esto a la vida real, o al menos verlo reflejado en el actuar de nuestros conciudadanos, y lo puedo ejemplificar con algunas experiencias que he tenido en los últimos meses.
Desde hace aproximadamente 4 meses decicí utilizar la bicicleta como principal medio de transporte urbano (al menos para los tramos de mi casa a la oficina) y puedo decirles que no me arrepiento de ello, pero eso no es de lo que quiero hablar, ya habrá tiempo (y un post) para eso después; cuando uno transita por las calles de la ciudad y no lo hace en un vehículo con motor, ya sea de 2 o 4 ruedas, se puede decir que está a merced de la buena voluntad habilidades de los conductores. Y podrían comenzar a decirme -Los camioneros, transportistas y taxistas seguro son los peores- y seguro en otro momento les habría dado la razón, pero en mi experiencia son mas peligrosos los particulares, son menos dados a ceder el paso y en muchas ocasiones hasta te avientan el auto.
Ojo, yo sé que los camioneros no son una perita en dulce, hacen barbaridad y media al mando de sus camiones y son los mas temidos, pero voy a hacerla de abogado del diablo y decirles que yo creo que esto es debido a la competencia desleal que hay dentro del gremio, las presiones de los "patrones" y el estrés que esto conlleva, no hablo por todos, pero por lo general el mal humor de un camionero se debe a mucho más que el simple hecho de "agarrar más pasaje". En repetidas ocasiones taxistas, camioneros, transportistas, albañiles, en resumen gente que muchos catalogan como humildes, de clase media-baja, o hasta nacos, son los primeros en darme el paso en algún cruce, mientras que las señoras en sus camionetas del año, ejecutivos (seguramente bancarios o algo así) y gente "bien", no reparan en hechar un vistazo antes de cruzar, aceleran al ver una luz amarilla y te ven con desdén solo por que estás montado en una bicicleta, seguramente con un dejo de superioridad. Un ejemplo mas concreto es una experiencia de hace unos días, me encontraba esperando en un cruce para poder llegar al otro lado de una calle de 2 carriles, cuando un tipo, en una camioneta vieja y destartalada, se detuvo para cederme el paso, lo cual agradecí con un gesto, y cuando intenté pasar me di cuenta de que los autos en el otro carril no se detenían ni de chiste, ni siquiera al ver que el primer auto ya se había detenido para darme el paso y estaba obstruyendo momentaneamente el paso de los autos en ese carril.
Ahora, no digo que los camioneros y taxistas sean una maravilla del mundo de la conducción, hay muchos puercos manejando, muchos de ellos en estos gremios, pero algunos (muchos por lo que he visto) tienen al menos vestigios de una educación cívica básica, si bien es cierto que se ven envueltos en muchos accidentes y son los mas odiados por todos los conductores, no podemos culparlos de todo lo que pasa, la educación vial deja mucho que desear en este mi país, y sobre todo tenemos la costumbre de siempre culpar al de un lado. Yo mismo no puedo decir que sea un ejemplo a seguir en cuanto a civismo, pero al menos hago el intento de mejorar.
4 meses de experiencia me han dicho que debo cuidarme de las señoras al volante, y más aún cuando llevan al niño a la escuela, que no debo fiarme de los tipos con traje al mando de un automóvil, por que el traje no es sinónimo de educación, y que un corredor que disfruta un paseo o una pequeña carrera matinal/vespertina siempre te devuelve una sonrisa.
Háganse un favor, a ustedes mismos y a todos en general, traten de sacar a relucir la educación cívica que les impartieron durante su formación escolar, al fin que no los mata, no se les cae el tilín, no les hace daño, y al contrario les aseguro que los hará sentirme mejor con ustedes mismos.